Este purificador de aire destaca por su capacidad de adaptarse al ambiente, gracias a sus 4 niveles de filtración. Cada uno de ellos es específico para un elemento diferente, desde polvo y pelo humano o animal hasta el formaldehído presente en, por ejemplo, el humo de tabaco, que se procesa gracias a su tecnología patentada NanoCaptur.
También filtra olores y humos y polvo fino, así como los ácaros.
Consta de dos sensores de contaminación, otro de partículas suspendidas en el aire y un detector de gas añadido. Su radio de acción de 60 m² lo hace ideal para espacios del hogar o de oficina.